Antes de tu salida

Briefing de seguridad de barranquismo

Este es el briefing que damos al empezar cada salida. Léelo una vez en casa y ya te sonará cuando estés en la cabecera del barranco.

Dónde está el riesgo de verdad

La parte del barranco que pide más atención es caminar. En la cuerda estás en el momento más seguro de la salida: hay un guía arriba y un guía abajo, y entre los dos pueden bajarte, sujetarte o poner una línea de seguridad extra.

Caminando tienes más libertad y más responsabilidad. No te vamos a llevar de la mano, así que mantén buen ritmo, pero siempre seguro.

El terreno es irregular y la roca resbala. Por eso existe todo lo que viene a continuación.

Señas con las manos

Entre las cascadas, gritar no sirve, así que usamos señas con las manos. Apréndete estas cuatro.

Resbaladizo: Una mano se desliza adelante y atrás sobre el otro antebrazo.

Resbaladizo

Una mano se desliza adelante y atrás sobre el otro antebrazo.

Este tramo resbala. Presta atención.

¿Todo bien? / Estoy bien: Da unos golpes con el puño cerrado encima del casco.

¿Todo bien? / Estoy bien

Da unos golpes con el puño cerrado encima del casco.

Si un guía te señala y lo hace, te pregunta si estás bien. Responde con la misma seña, o enséñanos que no.

Necesito ayuda: Manos abiertas frotando adelante y atrás encima del casco.

Necesito ayuda

Manos abiertas frotando adelante y atrás encima del casco.

Nervios, un pie atascado, enganchado en las lianas, una lesión: cualquier motivo vale. Mantén la calma y no grites. Mucha gente grita cuando se lo está pasando bien, así que un grito no nos dice nada. Haz la seña y vamos a solucionarlo.

Para: Brazos cruzados en X.

Para

Brazos cruzados en X.

Quédate donde estás y no hagas nada más.

Trabajamos en equipo: cuando alguien hace una seña, pásala hacia atrás hasta que la vea la última persona. Si hacemos la seña de resbaladizo, todo el mundo hace la seña de resbaladizo.

Caminar

La mayor parte del día se pasa bajando a pie por el cauce del río. Primero, cómo nos movemos en las partes empinadas. Después, las reglas.

Cuando se pone empinado: agáchate

Cuando se pone empinado: agáchate

Baja tu centro de gravedad y pon las manos en la roca. Es la postura más segura que tenemos y la vas a usar mucho en las partes técnicas o resbaladizas.

O siéntate y deslízate

O siéntate y deslízate

El arnés lleva un protector de culo, así que en los tramos más difíciles puedes sentarte y bajar deslizándote con las manos, el culo y los pies. Lo hacemos mucho.

  1. 1

    Camina por la parte más baja del barranco

    Aunque haya agua. Pasamos por el agua.

  2. 2

    Nunca saltes si un guía no te lo dice

    El agua puede ser poco profunda, y el agua poco profunda es peligrosa. Cada salto tiene su propio briefing en el momento.

  3. 3

    No te subas encima de las piedras grandes

    Cuanto más alto estás, peor es un resbalón. Cuanto más bajo caminamos, menos probabilidades de hacerse daño.

  4. 4

    Sigue al guía, por su línea

    Nunca delante, nunca hacia un lado. Elegimos la línea más segura; la tuya te puede llevar a un sitio más técnico.

  5. 5

    Aléjate del borde de las cascadas

    Los bordes son la roca más resbaladiza del barranco. Asomarse por curiosidad es como la gente se cae.

  6. 6

    Quédate donde te pongamos

    Cada vez que sales de una cuerda, te colocamos en el sitio más seguro para esperar. Quédate ahí.

  7. 7

    El arnés y el casco no se quitan

    Desde el principio hasta el final. El casco se quita en el coche, no antes.

Rápel

En la cuerda, un guía controla el sistema. Lo tuyo es el rápel en sí: manos, posición del cuerpo, pasos pequeños.

No toques el sistema de tu arnés

El mosquetón y el ocho los manejamos nosotros. Si lo dejamos abierto, es que lo estamos preparando para el siguiente tramo. Si lo tocas, lo podrías perder.

Las dos manos en el lado del freno

Sujeta la cuerda por debajo del sistema, el lado de seguridad: mano derecha en la cadera, mano izquierda justo debajo del ocho. Las dos manos frenan.

Las dos manos en el lado del freno
Lo que verás al mirar hacia abajo: mano derecha en la cadera, mano izquierda debajo del ocho.
Lo que verás al mirar hacia abajo: mano derecha en la cadera, mano izquierda debajo del ocho.

Para bajar, sube un poco las manos para dejar pasar cuerda y vuelve a la posición de freno. Repite hasta abajo.

Sujetar la cuerda requiere muy poca fuerza. Muchas veces basta con una mano, pero usa siempre las dos y nunca lo sueltes todo.

Si alguien suelta, hay un guía abajo sujetando la cuerda (seguro desde abajo). Tira de ella y te paras. No es peligroso, pero la regla sigue: dos manos en el lado del freno, siempre.

El cuerpo a 45° de la pared

Pies separados en V, piernas firmes como si caminaras por el suelo, nunca dobladas del todo. Siéntate en el arnés e inclínate hacia atrás hasta que tu cuerpo quede a unos 45° de la pared.

El cuerpo a 45° de la pared

Camina hacia atrás con pasos pequeños y ve dando cuerda sin parar, a ritmo constante. Parece más difícil de lo que es y se hace más fácil después de los primeros metros.

Nunca des un paso grande

Un paso grande y pierdes los 45°, el cuerpo se pone vertical y resbalas hacia delante. Siempre.

Paso grande: el cuerpo se pone vertical y los pies resbalan. Los pasos pequeños te mantienen a 45°.
Paso grande: el cuerpo se pone vertical y los pies resbalan. Los pasos pequeños te mantienen a 45°.

Si resbalas

Pasa y no es para tanto. Puedes quitar una mano del lado del freno para apoyarte en la pared. Solo una mano, nunca las dos.

Si te quedas colgando con los pies fuera de la pared: las dos manos en la cuerda, los pies otra vez en la pared, de vuelta a 45°, las manos otra vez en el lado del freno. Luego asiente con la cabeza, o da con el puño en el casco, y el guía de abajo te da cuerda para seguir.

La versión corta

  • Camina bajo, detrás del guía, por su línea.
  • Apréndete las cuatro señas y pásalas hacia atrás.
  • Nunca saltes si no te lo decimos.
  • Casco puesto hasta el coche.
  • En la cuerda: dos manos en el lado del freno, 45°, pasos pequeños.

¿Dudas antes del día?

Mándanos un WhatsApp. Puede que estemos en mitad de un barranco, pero respondemos cuando salgamos.

Nos vemos arriba. José y el equipo